La exposición ofrece un recorrido a través de espectaculares collares, pendientes multicolores, broches excéntricos y pulseras originales, demostrando cómo la joyería, nacida como alternativa a la joyería fina, se ha consolidado como un auténtico lenguaje creativo y cultural. Si bien la joyería surgió en Europa en la década de 1920 como complemento de la alta costura —desde las elegantes líneas de Chanel hasta las visionarias creaciones de Schiaparelli—, fue en Estados Unidos donde este fenómeno alcanzó su máxima madurez. Allí, cientos de fabricantes y diseñadores experimentaron con materiales, formas y conceptos innovadores, transformando la producción de joyería fina en una industria creativa verdaderamente significativa.
Joyas que conquistaron a las divas de Hollywood
Durante la Gran Depresión (1929-1939), la bisutería Surgió como una ingeniosa respuesta a las dificultades económicas: materiales accesibles como piedras sintéticas, aleaciones metálicas, celuloide, baquelita y plexiglás se elaboraron meticulosamente y se transformaron en joyas icónicas. Estas piezas no solo cautivaron al público, sino que también entraron en el imaginario colectivo. Usado por divas de Hollywood, desde Greta Garbo hasta Marlene Dietrich, desde Vivien Leigh hasta muchas otras estrellas de cine, convirtiéndose en símbolos de estilo, creatividad e innovación. Con el regreso de la joyería tradicional, la bisutería No pierde su encanto: sigue produciéndose y apreciándose como expresión de un estilo accesible y original, confirmando su importancia histórica y cultural.
Obras de importantes diseñadores
La exposición ofrece un panorama completo de las obras de los diseñadores más importantes de la industria, desde nombres históricos como Trifari, Marcel Boucher, Coro, William De Lillo, De Rosa, Eisenberg, Miriam Haskell, Eugène Joseff, Kenneth J. Lane y Pennino, hasta exponentes contemporáneos como Wendy Gell, Iradj Moini y Billy Boy. A través de una exposición rica y variada, los visitantes podrán descubrir cómo la joyería de fantasía, con su capacidad para innovar en formas, colores y conceptos, ha marcado la historia de la moda y la creatividad en los siglos XX y XXI, convirtiéndose en un lenguaje universal de elegancia, alegría y experimentación.
Patrizia Sandretto Re Rebaudengo: Me fascinaron estas joyas no preciosas porque representan un legado cultural que evoca épocas difíciles y grandes cambios sociales. Su fuerza reside en la creatividad, la imaginación y el uso de materiales innovadores capaces de anticipar muchas tendencias futuras. Son joyas sencillas pero hermosas, accesibles y asequibles para todos.
En la portada: William de Lillo. Collar articulado de jade y azul, c. 1970. Cabujones azules y piedras antiguas de imitación de jade, trabajados a mano, 440×75 mm (ø 140 mm). Pieza única.
