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Marine Le Pen, condenada y candidata al Elíseo, se ha visto obligada a dimitir. ¿Cómo piensa representar al pueblo francés después de haberlo estafado?

¿Una delincuente convicta para la presidencia de Francia? ¿Pero dónde ha quedado la moral política? La idoneidad de Marine Le Pen, a pesar de una condena de tres años por fraude fiscal, podría resultar contraproducente para la ultraderecha, que hasta ahora lidera las encuestas. Y plantea una pregunta: ¿se está convirtiendo Francia también en una potencia como Trump?

Marine Le Pen, condenada y candidata al Elíseo, se ha visto obligada a dimitir. ¿Cómo piensa representar al pueblo francés después de haberlo estafado?

¡Qué tiempos vivimos! Nunca antes habíamos visto tanta locura. No solo el regreso de las guerras, sino también un matón caprichoso como Donald Trump en la Casa Blanca y ahora Marine Le Pen, condenado a tres años por defraudar a los franceses utilizando fondos del Parlamento Europeo para pagar los gastos del partido en casa, que quiere postularse para presidente del Francia con el extremo derecho de Desmontaje nacional (RN). ¿Se imaginan a un jefe de Estado con una condena de tres años pendiendo sobre sus hombros? ¿Dónde ha quedado la dignidad en la política y la moralidad en Francia?

En su época, el padre de Marine, el fascista Jean Marie, proclamó "Cabeza alta, manos limpias", pero el lema que mejor se ajusta a su hija es el opuesto: "Manos sucias, cabeza alta". Los fascistas de RN esperaban ansiosamente el veredicto del Tribunal de Apelación de París En cuanto a la idoneidad de Le Pen, si estuviéramos en su lugar, no estaríamos tan contentos, ya que la idoneidad de Marine, con antecedentes penales, podría resultar contraproducente. Queda por ver si los franceses, que hasta ahora han elegido al Agrupamiento Nacional como su principal partido en las encuestas, querrán elegir a una jefa de Estado debilitada y moralmente comprometida como presidenta de la República en las elecciones de 2027.

Pero hay otra razón que está enfriando el ambiente en casa de RN, y es el hecho de que el partido se ha convencido a sí mismo de que debe luchar para llevar al treintañero al Elíseo. Jordan Bardellaquien aventaja a Le Pen en las encuestas a pesar de tener también procesos judiciales pendientes. En resumen, no es una buena noticia para Francia, a menos que París también haya decidido adentrarse peligrosamente en el camino del trumpismo.

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