Milán , Florencia e Bologna son las tres mejores ciudades italianas en lo que se refiere al movilidad sostenible, pero sus cifras aún distan no sólo de las de las principales ciudades europeas, sino también de las medias comunitarias. Así se desprende del tercer informe del proyecto "Mezcla Óptima de Movilidad Sostenible" de Agici Finanza.
En detalle, el estudio revela que Milán tiene una tasa de motorización de 561 coches por cada mil habitantes, Florencia de 528 y Bolonia de 614. La media europea es, sin embargo, inferior (513) y algunas capitales registran rendimientos aún mejores (como Londres, con 488).
El desequilibrio es mayor si consideramos la proporción de viajes urbanos en coche. En las tres ciudades italianas oscila entre el 51 % (Milán) y el 58 % (Bolonia), frente a una media europea del 33 %. Ligeramente por encima se encuentra Londres, con un 37%, mientras que París destaca con un 25%.
Estas cifras corresponden a una tendencia opuesta en el desplazamientos con transporte público local: Milán tiene una cuota del 21%, casi el doble que Florencia y Bolonia, que viajan en torno al 11%, mientras que la media europea es del 30%, Londres del 35% y París del 25%.
Pero el estudio también demuestra que en nuestro país gastas mucho menos para moverte en transporte público. En Milán, el coste medio de un abono es de 39 euros, algo más que en Florencia (35 euros) y Bolonia (36). La media europea es casi el doble (61 euros), con picos impensables para nosotros como los de Londres (156 euros) y París (75).
Por tanto, parece que en nuestro país hay margen para un aumento de los servicios frente a un mayor compromiso económico. Desde este punto de vista, el factor decisivo podría ser la Plan Nacional de Recuperación y Resiliencia (Pnrr), que asigna recursos para 2,4 millones de euros con el objetivo de destrabar la compra de 3.360 buses “bajas emisiones” al 2026.

Pero el viaje hacia la movilidad sostenible es más complejo y requiere intervenciones de sistemas de mayor alcance. En particular, Agici identifica tres "tendencias evolutivas" para el futuro:
- el desarrollo de sistemas interoperables para la gestión de recargas electricas;
- la difusión de servicios de vehículos compartidos eléctricos (no solo automóviles, sino también bicicletas, patinetes y patinetes);
- la mejora de servicios de conectividad e inteligencia distribuida optimizar el trabajo de las empresas que se ocupan de la movilidad sostenible.
Finalmente, el estudio calcula para 21 ciudades italianas el Índice de Movilidad Sostenible (Ims), una herramienta de apoyo a administraciones y operadores que -evaluando 42 indicadores divididos en 7 macroáreas- proporciona una representación sintética del estado de la movilidad con una puntuación de cero a 100.
Aquí está el ranking completo:
